Las células madre mesenquimales (MSC) han captado una atención creciente en medicina regenerativa y terapia inmunomoduladora debido a su capacidad para interactuar con múltiples componentes del sistema inmune, regular respuestas inflamatorias y favorecer un entorno menos agresivo frente a procesos autoinmunes (Song et al., 2020; Wang et al., 2018). En enfermedades autoinmunes —condiciones caracterizadas por desregulación de la respuesta inmune contra tejidos propios— el control de la inflamación y la restauración de la tolerancia inmune son pilares terapéuticos. Este artículo revisa los mecanismos por los cuales las MSC ejercen modulaciones inmunológicas, sintetiza la evidencia clínica disponible en enfermedades como lupus, artritis reumatoide, enfermedad de Crohn y otras, y distingue claramente lo que la ciencia actual respalda de lo que aún requiere investigación adicional.
Mecanismos inmunomoduladores de las MSC
Interacción con linfocitos T
Las MSC ejercen efectos directos e indirectos sobre los linfocitos T. A través de moléculas secretadas y contacto celular, inhiben la proliferación de linfocitos T convencionales y favorecen la generación de células T reguladoras (Treg) con perfil antiinflamatorio, lo que contribuye a restaurar la tolerancia inmune (Song et al., 2020; Duffy et al., 2011). Estos procesos involucran mediadores como IL-10 y TGF-β, que reducen la actividad proinflamatoria de subpoblaciones como Th1 y Th17.
Modulación de linfocitos B
Las MSC interfieren con la diferenciación, proliferación y producción de anticuerpos por parte de linfocitos B, deteniendo su ciclo celular y reduciendo la producción de inmunoglobulinas en contextos inflamatorios. Además, pueden fomentar la generación de células B reguladoras (Breg) que contribuyen a la secreción de IL-10 y la supresión de respuestas inmunitarias descontroladas (Müller et al., 2021).
Efectos sobre células presentadoras de antígeno y macrófagos
Las MSC reducen la maduración de células dendríticas, disminuyendo la expresión de moléculas coestimuladoras y favoreciendo un perfil tolerogénico. Asimismo, inducen un cambio en la polarización de macrófagos hacia fenotipos antiinflamatorios (M2), con menor secreción de citoquinas proinflamatorias y mayor producción de mediadores que favorecen la resolución de la inflamación. (Song et al., 2020; Wang et al., 2018).
Evidencia clínica en enfermedades autoinmunes
Artritis reumatoide
Ensayos clínicos evaluados en revisiones recientes sugieren que la trasplantación de MSC puede mejorar la actividad de la enfermedad reumatoidea, con reducción de marcadores inflamatorios y mejoría de síntomas clínicos, aunque los datos provienen mayormente de estudios de fase temprana y con tamaños limitados (Zeng et al., 2025).
Lupus eritematoso sistémico (LES)
Datos preliminares y estudios fase I/II han mostrado que la administración de MSC puede contribuir a una disminución de la actividad de LES y a una mayor tolerancia inmunológica, pero la heterogeneidad de resultados y la falta de grandes ensayos multicéntricos impiden recomendaciones firmes en guías clínicas todavía.
Enfermedad de Crohn
Aunque darvadstrocel (una formulación aprobada de células derivadas de MSC adiposas) ha demostrado efectividad en fístulas perianales complejas en Crohn en estudios controlados en Europa, este producto es una excepción regulada con indicación específica; sin embargo, resalta el potencial de MSC para modular la inflamación local y favorecer cicatrización en Crohn (Wikipedia Enfermedad de Crohn, 2025).
Otras enfermedades autoinmunes
Revisiones sistemáticas sugieren mejorías en espondiloartritis, síndrome de Sjögren y otras condiciones inflamatorias en algunos ensayos clínicos controlados, aunque con variabilidad significativa entre estudios (Zeng et al., 2025).
Qué respalda la ciencia actual y qué aún falta
Lo que la evidencia apoya
Las MSC poseen mecanismos inmunomoduladores bien documentados que explican su capacidad para atenuar respuestas proinflamatorias y promover perfiles tolerogénicos de linfocitos T, B, macrófagos y células presentadoras de antígeno.
Estudios clínicos tempranos y revisiones sistemáticas muestran señales de beneficio en enfermedades como artritis reumatoide, lupus y algunas manifestaciones de enfermedad inflamatoria del intestino, con perfiles de seguridad aceptables en la mayoría de casos estudiados.
Lo que aún requiere investigación
Aún no existen recomendaciones unánimes ni ensayos multicéntricos de gran escala que posicionen a MSC como terapia estándar en patologías autoinmunes específicas.
La variabilidad en fuentes, protocolos de administración, dosis y criterios de inclusión de pacientes limita la comparación directa entre estudios.
La mayoría de datos robustos provienen de fases tempranas; se requieren ensayos aleatorizados controlados que evalúen resultados clínicos significativos y duraderos.
Consideraciones clínicas para médicos
Para un profesional de la salud que evalúa el uso de MSC en enfermedades autoinmunes, es esencial:
Comprender que los mecanismos inmunoreguladores están bien sustentados por la investigación básica y preclínica.
Valorar estudios clínicos con rigurosidad metodológica y preferir evidencia de ensayos controlados donde estén disponibles.
Mantener expectativas realistas: sostenimiento de remisión, mejora de síntomas y reducción de inflamación son resultados explorados, pero no existe curación universal garantizada.
Integrar MSC como terapia adyuvante dentro de un plan integral que incluya manejo farmacológico convencional, fisioterapia, y monitoreo inmunológico continuo.
Las células madre mesenquimales representan un avance prometedor en el abordaje de enfermedades autoinmunes gracias a sus propiedades inmunomoduladoras y capacidad de interactuar con múltiples tipos de células del sistema inmune. Aunque la evidencia científica sugiere beneficios en condiciones como artritis reumatoide, lupus eritematoso sistémico y enfermedad de Crohn, se requiere consolidar resultados con ensayos más robustos y estandarizar protocolos antes de que su uso pueda considerarse plenamente integrado en guías clínicas convencionales. Para los médicos, las MSC pueden ser una herramienta valiosa, siempre bajo evaluación crítica, criterios clínicos rigurosos y acompañamiento dentro de estrategias terapéuticas basadas en evidencia.
Bibliografía
Song, N., et al. (2020). Mesenchymal Stem Cell Immunomodulation: Mechanisms and Clinical Translation. Frontiers in Immunology.https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC7751844
Wang, M., et al. (2018). Mesenchymal Stem Cell-Based Immunomodulation. Cellular & Molecular Immunology.https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC6022321
Müller, L., et al. (2021). Immunomodulatory Properties of Mesenchymal Stromal Cells. PMC.https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC7900158
Figueroa, F. E. (2012). Mesenchymal Stem Cell Treatment for Autoimmune Diseases. PubMed.https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/23283436
Zeng, L., et al. (2025). Efficacy and Safety of Mesenchymal Stromal Cell Transplantation in Autoimmune and Rheumatic Diseases: Systematic Review and Meta-Analysis. Stem Cell Research & Therapy.https://stemcellres.biomedcentral.com/articles/10.1186/s13287-025-04184-x
Elsevier Español (2023). Mesenchymal stromal cells represent a therapeutic option in autoimmune diseases.https://www.elsevier.es/es-revista-revista-colombiana-reumatologia-english-edition--474-articulo-mesenchymal-stromal-cells-represent-therapeutic-S2444440520300297
Enfermedad de Crohn. (2025). Wikipedia.https://es.wikipedia.org/wiki/Enfermedad_de_Crohn
Frontiers in Immunology (2024). Recent advances in the role of mesenchymal stem cells in autoimmune diseases.https://www.frontiersin.org/journals/immunology/articles/10.3389/fimmu.2024.1525380